Transforma tu Potencial en Éxito
Coaching Personal, Ejecutivo y Organizacional
En una sociedad repleta de estímulos y desafíos donde reina la incertidumbre, el coaching se presenta como una disciplina esencial. Permite a los participantes centrarse, reconocer sus fortalezas y potenciarlas, así como asumir la responsabilidad y el compromiso en su proceso de formación.
Formación a través del coaching
La metodología del coaching, respetuosa con cada persona y con el grupo, facilita la apertura a nuevas ideas y aprendizajes, ayudando a interiorizarlos. Basada en valores de respeto, compromiso y colaboración, el coaching ayuda a conocer, aceptar e integrar las «Soft Skills» fundamentales para un desarrollo personal y profesional integral.
Meta y Objetivos específicos de la formación
Introducir al participante en el mundo del coaching personal, ejecutivo y organizacional para que desarrolle nuevas competencias personales y profesionales. Este enfoque les ayuda a autoconocerse, descubrir y transformar sus debilidades en fortalezas, así como a desarrollar un proyecto de vida personal y profesional. Además, les permite mejorar su currículum vitae y su empleabilidad, con la posibilidad de formarse como coach.
Introducir al participante en el coaching, comprendiendo definiciones, origen, fuentes, corrientes, tipologías y prácticas habituales.
Dotar al participante de herramientas de coaching para mejorar su empleabilidad y su desarrollo profesional.
Asimilar y potenciar las competencias de un coach competente, guiándose por las competencias definidas por la ICF.
Desarrollar capacidades personales como la autoestima, confianza, toma de decisiones, gestión emocional y comunicación.
Tomar conciencia de las etapas en un proceso de coaching y las metodologías usadas, con énfasis en el modelo GROW.
Completar capacidades profesionales como planificación, creatividad, negociación y flexibilidad para un desempeño efectivo.
Metodología
Nuestra metodología se centra en dotar a los participantes de herramientas de coaching que mejoren su empleabilidad y desarrollo personal y profesional. Incluye cuatro grupos de actividades diferenciadas:
conocimientos teóricos, resolución de casos prácticos, práctica en aula taller y sesiones de coaching. Aplicamos una metodología mixta donde cada participante adquiere conceptos teóricos y los lleva a la práctica, individualmente o en grupo, facilitando así la asimilación e integración de los conceptos.
– Teoría
Expositivo/interrogativo
Explicamos los conceptos fundamentales y fomentamos la participación activa a través de preguntas y discusiones.
– Resolución de casos prácticos
Expositivo/interrogativo/demostrativo
Analizamos situaciones reales y demostramos cómo aplicar los conocimientos teóricos en la práctica
– Práctica
Demostrativo/activo
Facilitamos actividades prácticas donde los alumnos pueden aplicar lo aprendido en un entorno controlado y colaborativo.
– Coaching
Preguntas poderosas
Promovemos la reflexión, ayudando a identificar competencias y recursos disponibles para actuar de manera segura y efectiva.
Hipótesis
Teoría Tricondicional del Comportamiento Seguro, para que una persona trabaje seguro deben darse tres condiciones:
Debe poder trabajar seguro
Debe saber trabajar seguro
Debe querer trabajar seguro.
Las tres condiciones son necesarias y ninguna de ellas es condición suficiente.
Resultados
Hoy en día, el coaching es reconocido por grandes organizaciones e instituciones como INSST en su NTP 744 ¿Podemos enseñar a aprender? Coaching: una herramienta eficaz para la prevención, en la cual lo reconocen como una metodología estructurada que lleva a cabo aproximaciones que nos permiten trabajar en la mejora del rendimiento y en el desarrollo del potencial de las personas y, en nuestro caso, en el cambio de actitudes, comportamientos y hábitos en relación a la prevención.
Según un estudio realizado por Manchester Inc. sobre la estimación del impacto del coaching, se estableció un ROI de casi 6 veces la inversión realizada. Un artículo en la revista Public Personnel Management señalaba un estudio en el que comparaba el impacto de la formación, por sí sola, o combinada con coaching. La formación, sola, contribuía a incrementar la productividad en un 22%, mientras que la formación combinada con coaching incrementaba dicha productividad en un 88%.
Antes y Después
Con el coaching podemos impartir una formación de calidad, no solo enfocada a conocer los riesgos y medidas preventivas, sino a lograr que una persona ya formada, con unas creencias y actitudes en materia de PRL, cambie su comportamiento y sus hábitos, de forma que adopte otras creencias y conductas más positivas y seguras, más integradoras y eficaces en PRL, atendiendo a la diversidad y a la igualdad.